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¿Alguna vez les dije que me
apasiona la ficción?
Mi dilema siempre es cómo
ser creativo sin caer en la ficción, ser creíble, exponer pensamientos con los
que la gente se pueda identificar, y hoy precisamente no traigo ni una cosa ni
la otra.
Hace tiempo no entregaba
mis dedos a escribir tonterías, divagaciones que luego de un esfuerzo serio
cobraran sentido y tuviera algún significado.
Hoy, como un resultado de una lucha campal contra la modorra, le he
ganado y logrado sacar algunas visiones de futuro, que como siempre, permeado
por la ficción, son un viaje de ida y vuelta hacia el pasado.
Detenerse ahora en el futuro
Hoy les comparto unas líneas que titulé “Me detendría”.
ME DETENDRÍA
Si tuviera más tiempo
podría darme cuenta que están oxidadas
las bisagras
me detendría a enjabonarme detrás
de las orejas
pudiera caminar por las calles
y ver que se levantan
las aceras
que con raíces fuertes las plantas no se quedan
bajo tierra
si me alcanzara el tiempo
podría encontrar el jarabe perdido
la cápsula expirada
los fósforos de la estufa
llegaría más temprano a la oficina
y cotejaría los pendientes
y repetiría lo ya hecho
y olvidara los fracasos
si fuera otro el tiempo
me detendría a sentir
el olor de los cajuiles
a escuchar mis notas desafinadas
imitando a las estrellas
las que cantan claro está
a cantar bajo la ducha
pero no tengo tiempo para atarme los cordones
y aunque tuviera, digo el tiempo, los dejara sueltos mientras tanto
me detendría a subir las medias de elástico cansado
o subir las escaleras
sin miedo a las arritmias
cortar lunas de colores
papelitos dorados o plateados
y lanzarlos al aire
sin pensar en que luego hay que barrerlos
si no fuera ese distraído
al que le falta el tiempo
notaría que el dinero dejó de ser importante
cuando ya el maestro entrega lo mismo
por mucho o por poco, me habría dado cuenta
que los cuadernos son más caros
me detendría a contarme las canas
pero el tiempo pasó y ya no sé contar
hasta ese número
mirara de frente al sol en los atardeceres
pero a esa hora estoy ocupado
planeando cómo también mañana
me perderé otra puesta de sol
necesito abrir los ojos y darme cuenta
que los días se fueron
que la música terminó
las luces se apagaron
los cocodrilos se acostaron
y no suena más el río
necesito darme cuenta del plomo en mis pies
y notar
que no bailé contigo
que hoy no vi la miel de tus ojos
que no toqué tu cintura
ni rocé mis labios a los tuyos
que pasó la noche y recién ahora
descubro
que si hubiera tenido tiempo
me hubiese dado cuenta
que pese a todos los pronósticos
a mi nublado corazón
ya no lo quieres.
Preguntas de Reflexión:
1. Las
preguntas se las dejo de tarea.
“Espejos y Música” es un
espacio para reflexionar sobre nuestra realidad viéndonos continuamente en el
espejo de la realidad de otros. Es
producido por Mario
Grullón Damián, quien es además Consultor de Marketing.
Esta publicación es
auspiciada por Quspide, S.A. y sale los martes exclusiva para
suscriptores y amigos de la prensa escrita y digital. Esta publicación y otras reflexiones se encuentran disponibles en
la dirección http://mi.verizon.net.do/mfgrullon/espejos.htm.
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