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Recientemente escuché una
noticia de tecnología relacionada con la implantación un microchip en la mano
de los ciudadanos para la realización de toda clase de transacciones
electrónicas que impidan el fraude, que se maneje información inmediata sobre
la salud del paciente o candidato a alguna posición frente a la gestión de
Recursos Humanos y otros beneficios sustentados por sus promotores.
Este tipo de información
nos traslada a las películas de ciencia ficción y nos conduce a la Biblia en
donde algunos interpretes sostienen que cierta marca se refiere a un tipo de código
de barras o algo así; pero lo cierto es que hoy día el dinero como instrumento
fiduciario está siendo cuestionado por analistas y futurólogos, frente a un
panorama verdaderamente incierto, donde la brecha digital, entendiéndose por la
falta de conocimiento o el nulo o escaso acceso a la tecnología que un gran
número de personas tienen; cobra aún más vida, recrudeciendo sus efectos entre
los seres humanos y las naciones cada vez más poderosas.
En esta ocasión, este
Suplemento a Espejos y Música pretende compartir con ustedes la publicación del
Instituto Cato, a cargo de James A. Dorn sobre el futuro del dinero y qué
deberíamos de estar esperando con respecto a los “avances” en los modos de
intercambio.
La publicación del Instituto
CATO está fechada mayo del 1998, pero hoy
más que nunca su contenido resulta más interesante aún. Su título es “El Futuro del Dinero”.
James A. Dorn
En la era de la
información, la base del dinero es la arena a diferencia del oro, o un chip de
computadora en vez de un metal precioso. El dinero digital ofrece la
posibilidad de privatizar la oferta de la moneda, pagar intereses en pequeños
depósitos, y hacer más accesible la banca externa para los individuos. En el
futuro, la moneda fiduciaria podría desaparecer sí la gente decidiera utilizar
dinero digital emitido por firmas privadas en vez del papel moneda sin
intereses emitido por bancos centrales.
¿Fantasía? Tal vez. Pero
incluso los bancos centrales están pronosticando el fallecimiento del papel
moneda. Jerry L. Jordan, presidente del Banco de la Reserva Federal de
Cleveland, menciona que "cuando la moneda fiduciaria reemplace el papel
moneda basado en metales preciosos, los créditos y débitos electrónicos serán
los medios de pago dominantes, creando el potencial para que el dinero privado
pueda competir con las monedas emitidas por el gobierno.
Por otra parte, el
economista de la Universidad de Georgia, Lawrence H. White predice que
"cuando las redes comerciales en línea y los sitios de Internet comiencen
a ofrecer servicios bancarios en el extranjero, con cero o muy pequeñas cuotas
por transferencia de fondos, un éxodo de negocios bancarios minoristas
comenzarán a desplazarse del sector doméstico regulado a un sector externo
libre de impuestos y liberalizado".
Mientras que el comercio en
línea se expanda, existirá una demanda para asegurar los pagos a través de los
medios electrónicos de comunicación, y, en tanto los nuevos medios de comunicación
evolucionen, habrá una explosión de comercio en el ciberespacio.
La dirección del cambio es
clara, la única cuestión es,¿Con qué rapidez ocurrirá el cambio?,esto dependerá
crucialmente en que sí el ritmo del cambio es determinado por las fuerzas del
mercado, o por los planificadores del gobierno. Como el Presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan,
mencionó recientemente, "Para desarrollar nuevas formas de pago, el sector
privado necesitará flexibilidad para experimentar, sin tener gran interferencia
por parte del gobierno."
Hasta el momento, el
gobierno ha adoptado una política de espera antes de llevar a cabo una acción.
El congresista Michael N. Castle, Republicano de Delaware, Presidente del
Subcomité de Política monetaria doméstica e internacional, ha testificado
varias veces acerca de "El futuro del dinero." La mejor manera para
evitar la sobreregulación en el sector privado, comenta, es comenzar a idear
"normas para la seguridad, privacidad, responsabilidad financiera, una
estructura interoperacional y especialmente para los derechos de los
consumidores."
Los empresarios privados,
como David Chaum de DigiCash y Shalom Rosen de Citibank, están desarrollando la
tecnología necesaria para asegurar la privacidad y seguridad en los sistemas de
pago electrónicos. Chaum, el pionero en el desarrollo de la tecnología de firma
oculta (el uso de criptografía para generar seguridad en las firmas digitales),
confía en que la tecnología permitirá que el dinero electrónico pueda tener los
atributos del papel moneda sin costo alguno.
Por su parte, Rosen esta
trabajando para desarrollar un sistema monetario electrónico (SME) que creará,
en demanda, billetes SME en cualquier moneda y garantizará "la posibilidad
de localizar cada billete sin conocer la identificación de los clientes."
En el nuevo universo
monetario, la gente se beneficiará de mayor competencia, más información y más
libertad. El riesgo que se corre es que, el gobierno trate de reprimir a la
competencia, controlar la información y limitar la libertad por medio de la
sobreregulación. Los grupos de presión
que se beneficien de un sistema monetario de papel fiduciario no deberán ser
autorizados a sostener lo que Milton Friedman llamó "La tiranía del status
quo."
El reto consiste en
desarrollar una infraestructura institucional que proporcione reglas
transparentes para los sistemas de pago electrónicos, que proteja el valor del
dinero y la libertad individual. De esta manera existirá una mejor moneda,
mayor riqueza y libertad como resultado de la revolución de la información.
James A. Dorn es
vicepresidente de Asuntos Académicos del Cato Institute y editor de "The
Future of Money in the Information Age."
Fuentes:
http://www.elcato.org/futuro.htm
Los Suplementos de “Espejos y Música” son
un esfuerzo de Mario Grullón Damián,
por compartir material que descubre navegando por la Internet, o que recibe
como colaboración de otros cibernautas, periodistas, investigadores y gente
común, que como él, han decidido observar de cerca el impacto de la tecnología
y el marketing en la forma de vivir de los seres humanos.
Esta publicación es
auspiciada por Quspide, S.A. y se envía cada primer martes del mes.