Con el sonido de los
tambores de guerra, el mundo se prepara para observar y ser observado con una
de las luchas por el “poder energético” más infatigables de uno u otro
bando. Las agencias noticiosas se
encuentran alertas, los aliados escuchando atentamente las bravuconerías del
contrario, los dispositivos de inteligencia están activados, pero muchos de
nosotros, seres indefensos y mal informados, nos encontramos justo en medio,
aunque recibiendo una sola de ellas, de dos versiones que finalmente nos afectan
y aún nuestro gastado optimismo no nos deja comenzar a prepararnos para lo que
viene.
“Espejos y Música” en esta
entrega del suplemento que hoy nos ocupa, ha querido contribuir un poco con la
economía familiar y con el beneficio ulterior que al país toca, listando una
serie de útiles consejos para iniciar, o mejor dicho, arreciar la ya iniciada
campaña para el ahorro de energía y combustibles.
Energía, Tiempo de Ahorro
En nuestra búsqueda en la red, hemos
podido encontrar consejos para los renglones del uso de la nevera, iluminación,
aire acondicionado, cocina, calentador de agua, horno de microondas, lavadora y
secadora. Esperamos que en estos
consejos encuentre el que o “los que” le van a su actual nivel de consumos.
La Nevera o Refrigerador
Regule la temperatura de la nevera
según las instrucciones del fabricante y tomando en cuenta que un grado
centígrado de frío supone un aumento del 5% en el consumo de energía.
Instale o coloque las neveras o
neveritas de agua fría lo más lejos posible de los focos de calor, tales como
el sol, algún horno, etc.
No introduzca nunca alimentos
calientes en la nevera o en el congelador. Dejándolos enfriar fuera, ahorrará
energía.
Mantenga las puertas de la nevera
abiertas el menor tiempo posible y compruebe que cierran correctamente. Procure
que la pared trasera del frigorífico, esté bien limpia y ventilada. No es correcto usar la parrilla trasera para
el secado de la ropa, pues consume energía como si se tratara de una comida
caliente en el refrigerador.
Iluminación
En la medida de sus necesidades y
aprovechando, por ejemplo, la necesidad de cambiar un bombillo fundido,
sustituya sus bombillos incandescentes por lámparas de bajo consumo, que
ahorran hasta el 80% de energía eléctrica durante todo el tiempo de funcionamiento.
Siempre que sea posible, aproveche
la iluminación natural. Use la luz cuando la necesite. No instale cortinas muy
oscuras en los lugares donde necesitará luz solar para ahorrar energía
eléctrica. No deje luces encendidas en
habitaciones que no esté utilizando.
Con el mismo consumo, las lámparas
halógenas proporcionan más luz que los bombillos tradicionales. Además su vida
es de dos a tres veces mayor.
Los tubos fluorescentes duran hasta
10 veces más que los bombillos tradicionales y son muy eficientes
energéticamente. Son recomendables para
lugares que necesitan mayor cantidad de luz y durante más tiempo (por ejemplo
la cocina...). Y algo muy importante: si va a tener una lámpara fluorescente
apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.
Las lámparas electrónicas de bajo
consumo duran hasta ocho veces más que los bombillos tradicionales y consumen
la cuarta parte de la energía.
Si tiene iluminación exterior en su
jardín, controla su funcionamiento mediante un programador o interruptor con
celda fotosensible (se enciende sólo cuando llega la oscuridad, aunque sea por
un estado nublado del tiempo), de venta en ferreterías.
Aire Acondicionado
Desconecte el aire acondicionado
cuando no haya nadie en casa o en la habitación que está refrigerando: pocos
minutos son suficientes para obtener el frío deseado.
Si
su aparato de aire acondicionado no lo tiene incorporado, o si no proporciona
información precisa respecto a los grados de temperatura: le permitirá ahorrar
energía y mejorar su bienestar.
Instale
un termostato
Instalando
toldos y cerrando las persianas, reducirá el efecto calorífico del sol.
En
verano, ventile la casa cuando el aire de la calle es más fresco que el del
interior (primeras horas de la mañana y durante la noche).
Instale
el termostato del acondicionador lo más lejos posible de las fuentes de calor
(el sol, lámparas, etc.) y procure no regularlo por debajo de 25ºC. No es confortable y supone un gasto de
energía innecesario.
Use
siempre cacerolas y sartenes de diámetro algo mayor que la placa o zona de
cocción y tape siempre las cacerolas: la cocción es más rápida y ahorrará hasta
un 20% de energía.
Use
siempre cacerolas y sartenes de diámetro algo mayor que la placa o zona de
cocción. Si un recipiente deja al descubierto dos o tres centímetros de la zona
de cocción se perderá la mitad de la energía consumida.
Utilice,
siempre que pueda, ollas a presión. Consumen menos energía y ahorran mucho
tiempo.
Aproveche
el calor residual apagándola cinco o diez minutos antes de retirar el
recipiente (tres minutos antes si es vitrocerámica).
El termo debe instalarse dentro de la
vivienda, tan cerca de los puntos de uso como sea posible (cocina, cuarto de
baño).
Si se ducha en vez de bañarse, consumirá
prácticamente la cuarta parte de agua y energía.
Instalando una válvula mezcladora en la
salida del termo, obtendrá el agua caliente a una temperatura constante, esto
es, más comodidad y menos consumo.
Si regula el termo por encima de los 60ºC,
reducirá su duración y malgastará energía.
Horno convencional: cuidado con las puertas.
Procure no abrir el horno innecesariamente. Cada vez que lo hace puede estar
perdiendo hasta un 20% del calor acumulado.
Utilice el reloj programador o avisador de
su horno. Es un modo muy efectivo de
controlar el consumo de energía.
Los hornos de microondas consiguen un gran
ahorro de tiempo y energía respecto a los hornos y placas convencionales y son
más limpios. Recuerde que no deben usarse con recipientes metálicos.
Siempre
que pueda, use programas de lavado a temperaturas moderadas. Una colada a 60ºC
en lugar de 90ºC reduce el gasto energético a casi la mitad.
Utilice
al máximo la capacidad de su lavadora (o secadora). Reducirá el consumo de agua, detergente y energía. Además, alargará la vida del
electrodoméstico.
Si
compras una lavadora nueva, elíjala con centrifugado de alta velocidad. La ropa saldrá escurrida y reducirá el
tiempo de uso de la secadora.
Un
centrifugado de la lavadora a 1,200 revoluciones, en vez de a 700, reduce el
consumo de la secadora en un 20%.
Buena suerte con estos consejos!
Los Suplementos de “Espejos y Música” son un esfuerzo de Mario Grullón Damián, Analista de
Marketing, por compartir material que descubre navegando por la Internet, o que
recibe como colaboración de otros cibernautas, periodistas, investigadores y
gente común, que como él, han decidido observar de cerca el impacto de la tecnología
en la forma de vivir de los seres humanos.
Esta publicación es auspiciada por Quspide, S.A. y se
envía a los receptores de “Espejos y Música” el primer martes de cada mes. Disponible también en http://mi.codetel.net.do/mfgrullon/suple/sup03122002.htm